| E-0022-Laguna Ñahuinpuquio |
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| Escrito por Auraluz Topazio | ||||||||||||||||||||||
| Jueves, 26 de Enero de 2012 10:18 | ||||||||||||||||||||||
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Sábado 4 de Octubre
Habían varias combis que te llevaban directamente a la laguna de Ñahuinpuquio, pero nosotros debíamos de tomar una que nos dejara en el pueblo de Ahuac, luego de 10 minutos de espera proseguimos con nuestro camino. Atravesando el poblado observando un riachuelo, en el cual las personas lavaban sus ropas, los animales se encontraban en libertad. Ascendimos y caminamos por las laderas de los cerros al costado de tierras de sembríos, prácticamente en fila india; el sol era muy fuerte (varios terminamos bronceados) luego de 15 minutos llegamos a un puquial que nacía de las entrañas del cerro, según Richi, hace muchos años atrás en ese lugar unos niños encontraron la estatua de una virgen el cual al ser removida brotó agua. Actualmente hay una pequeña urna con una imagen de la virgen y un pequeño pozo, que indica el lugar.
Se prosiguió el camino, luego de un tiempo Ruth volvía a sentirse mal pero ella siguió el camino. Jefferson empezaba a repartir manzanas. Luego de 10 minutos llegamos a un punto en el cual se dividía en 2 caminos, uno hacia la Laguna y el otro hacia las ruinas; decidimos ir hacia las Ruinas de Arwaturo, pero realmente no había un camino demasiado marcado por lo cual empezamos a ascender por sus laderas. El viento corría dando frescura por momentos, los primeros en llegar a las ruinas fueron Jeff , Richi, César. Felicitaciones a Ricardo F. (por el esfuerzo realizado, ya que era la primera salida que nos acompañaba). César dijo: alguien desea Melones, y todos dijeron sí, claro con algunas excepciones, Pier saco su navaja, se cortaron los melones y se repartió; Eduardo, Jeff y César fueron a ver si había algún camino para poder bajar a la laguna y lo encontraron. Proseguimos nuestra marcha, el descenso fue entre laderas escarpadas y pedregosas. El primero en llegar fue Jeff y luego el resto; todos juntos empezamos a rodear el lago, hasta llegar a sus orillas muy cerca de un lugar de venta de comida (especialidad: truchas). Justo en la rivera se encontraba un pequeño criadero de estos peces, prácticamente lo "fresco" es la palabra cable, ya que para la preparación de estos platos, tu puedes escoger el pescado que desees, por lo cual se pidió algunas truchas para mitigar el hambre ya que el almuerzo se haria en otro lugar. Mientras que esperábamos se decidió realizar un pequeño paseo en bote, (S/. 0.50) por persona, nuestro remero era un niño de 12 años, con unos fuertes brazos que sería la envidia de varios muchachos; en estos momentos Richi y varios miembros del grupo, decidieron bautizar a los nuevos miembros, mientras se dirigían al centro de la laguna; se escuchó un grito y era Ruth, que con gran sorpresa fue bañada con las frescas aguas de Ñahuinpuquio, pero Jeff se salvó momentáneamente. El cerebro de Richi seguía maquinando y tuvo una idea; le dijo a nuestro pequeño guía que se acercara a una de las islas flotantes, este lo hizo y dijo: Jeff, Ruth deben de bajar a esta isla, he aquí su bautizo. Así lo hicieron y hay una foto que lo demuestra (algo inolvidable), lo propio hicieron Richi y Ricardo (1 y 2). Se observó patos salvajes, pollas de agua, algunas gaviotas altiplánicas que anidaban sobre algunas pequeños islotes. Regresamos y ya se encontraban listas las truchas, y nos dispusimos ha comer. Algunos se encontraban recostados frente a la poza de truchas dándoles de comer o descansando; luego de satisfacer nuestros estómagos, Maggie observó que había canchas de voley (eso parecían) y dijo: hay que jugar. Bueno, como observaran varios de nuestro prestigiosa agrupación, no eran jugadores expertos(es decir casi nulos) por lo cual los equipos estaban de alguna manera balanceados.
Conclusión y frases después del encuentro:
Casi todo el juego era Pier vs. César, todos los demás no sabían jugar, pero la diversión estuvo presente. La confraternidad flotaba y emanaba en el aire... Por favor César no hay que dirigir la mayoría de tus saques son para Maggie. Mónica tuvo un trote continuo, recuperando balones que se dirigían a los sembríos; creo que Eduardo lo hizo adrede... será cierto???. Richi jugando puesto solo calcetines, se imaginan. Hay mucho que comentar; pero, luego se seguirá con las conclusiones. Decidimos atravesar Ñahuinpuquio y justo en esos momentos, empezó a lloviznar a pesar de que el sol nos alumbraba con mucha fuerza; las gotas se sentía, como si la presencia de la naturaleza nos dijera: “AQUÍ ESTOY PRESENTE JUNTO A USTEDES”, cambiante y juguetona, los rostros acogieron estos pequeños visitantes. Pasamos al otro lado y seguimos nuestra caminata, observando a las personas, sus viviendas, la manera cómo viven, sus animales y... el sol seguía cayendo. Llegamos a Ahuac a las 5:00 p.m., descansamos al pie de la iglesia, algunos entraron a esta para observar su interior. Tomamos los pequeños buses. Bajamos en un cruce de camino para dirigirnos a un restaurante y poder almorzar (un poco tarde), pidieron: cebiche de trucha, chicharrones y otros platos. Terminamos y regresamos. Justo cuando salíamos del lugar a lo lejos se observaban nubes cargadas y rayos. El resplandor que producían era muy hermoso esto quería decir de que iba a producirse una gran lluvia; por lo cual apuramos nuestros pasos, pero los chicos eran un poco mas lentos. Tomamos un microbús de regreso a Huancayo, llegamos a la casa alrededor de las 7:00 p.m., dejamos nuestras cosas y descansamos hasta las 9:00 p.m. y, fuimos ha conocer Huancayo de noche. Es tranquila en sus alrededores pero a medida que nos acercamos al centro de esta, pudimos apreciar mayor flujo de personas. De manera calmada estuvimos caminando y, llegamos a una pollería a las 11:00 p.m., a degustar de una rica cena. Después bailamos un rato en alguna discoteca Huanca y regresamos a la casa de Pier y, a descansar. Se dijo que nos levantaramos a las 8:30 a.m...
Domingo 5 de Octubre Agradecimos por la estancia y la acogida que nos efectuaron la familia Aritomi. Con nuestras mochilas en la espalda efectuamos nuestro camino de vuelta. Caminamos rumbo a la calle Real. En el trayecto decidimos almorzar. Observando diferentes restaurantes tomamos uno, donde el menú especial costaba 4 soles; que consistía: una patasca, segundo (a tu elección) y un refresco; pero nuestros queridos integrantes, solo pudieron con el caldo ya que este único plato fue suficiente. Hay platos para todos los bolsillos, los precios de los alimentos son relativamente bajos. Terminamos y emprendimos nuestra marcha hacia la salida de los ómnibus. En el trayecto empezó a llover, era refrescante sentirla en el rostro pero esta se hizo mas intensa a medida que avanzábamos. Llegamos al paradero y nos apresuramos a subir (el costo era de 8 soles), acomodamos nuestras cosas y tomamos nuestros sitios respectivos y, por las ventanas se pudo apreciar el cambio climático: de la lluvia torrencial a una fuerte granizada. Con esto pudimos dar fé que nuestra serranía es cambiante y hermosa. El viaje de vuelta tuvo una duración aproximada de 7 horas y a eso de las 10 ya estábamos todos en casita.
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