|
Pariaqaqa Sur
Cordillera Central
Agosto - Septiembre 2005
Por Axel Loayza:
[Pag 03]
Era tarde y el cielo estaba con nubes, miré la punta de roca unos minutos mas como diciendo:"ya volveré a visitarte" e inicie el descenso inmediatamente.
Si los penitentes en la subida me facilitaban la ascensión, en el descenso eran un obstáculo; el tramo vertical lo baje de cara a la pared, descrimpando; hasta llegar nuevamente al glaciar y buscar mi huella, que difícilmente se marca. En el tramo de la rimaya, use la cinta empotrada en un bloque de hielo para bajar. Bueno solo para tener mas equilibrio. Nuevamente en el tramo de roca que había ascendido... ahora me tocaba subirlo!!. Era un corredor con un pequeño diedro, empotrando el piolet en unas fisuritas logre llegar al lomo nuevamente, que me conducirá al otro lado de la montaña donde estaba nuestro campamento.
Decidí bajar directamente la pared hasta la base del glaciar, y luego bordearlo hasta llegar a donde inicie el asenso y ubicar las pircas. Para esto antes de bajar del lomo ya estaba oscureciendo, otro vivac: "nica!! me dije".
Me vino a la mente inmediatamente la noche fría que pasamos con Miguelon el año pasado, por el otro lado de la montaña; así que me trace una ruta imaginaria, tomando como puntos de referencia: bloques de roca y grietas y, baje descrimpando. Con la frontal prendido luego de hora y media, ya me encontraba nuevamente en la base del glaciar. Hice una travesía y llegue a la pirca. No había luna y estaba completamente oscuro.
|
|
|
|
Campamento |
Primer Largo de Ruta del Chato y Diego |
Rimaya |
Una vez en la morrena, lo difícil fue ubicar las pircas y el camino de regreso a la carpa. Buscaba luces de Diego y el Chato en la pared y no había nada. Luego de 2 horas llegué a la laguna, la bordee. Ya en la carpa, solo atine a dejar la mochila, sacarme las botas y... caí tendido... muerto de cansancio sobre la bolsa de dormir y, quede así hasta el día siguiente. A las 9 a.m. el arriero vino a recogernos.
Y el Chato y Diego???? preocupado por mis amigos (ya habían pasado mas de 24 Horas) que los dejé en la base de la pared, y aún no sabia nada de ellos!!. Luego los vi descender por el lado que había ascendido y a eso de las 6:45 p.m. en medio de una tormenta llegaron extenuados al campamento. Ellos estuvieron como día y medio en la montaña. Durmieron colgados a un largo de la cumbre, con un frío increíble.
La ruta directa a la cumbre iba por exactamente la mitad de la pared, una ruta extrema realmente. Emocionados vimos las fotos, comimos y nos quedamos secos hasta el día siguiente.
Ya desarmado el campamento, nos despedimos del lugar y enrumbamos nuevamente a Tanta. En pleno regreso se desato una tormenta increíble... "de la que nos salvamos" dijimos. Luego de 7 horas de largo camino, Tanta nuevamente; pero esta vez, con sus calles vacías y casi sin gente; solo luces. La fiesta ya había acabado. No había donde comer; hasta que doña Clementina nos acogió, y comimos un buen plato de arroz con tres huevos fritos... que sabió a gloria.
Reconfortados y muy alegres por la experiencia, enrumbamos a Lima limón con la "destroyer" que no nos falló.
|