Era increíble como pasaban los días y no poder salir de Lima para hacer algo de montaña. A pesar de lo planeado recién estuvimos pernoctando en San Mateo de Huanchor el miércoles 16.
Objetivo desde el campamento
Tengo que admitir que sabía poco de la montaña a ascender pero cuando escalas a menudo con tus amigos confías en sus decisiones por lo que cuando Hugo me propuso ir al Sinkayjirka, en Ticlio, pues no lo dudé 2 veces y acepté acompañarlo.
Luego de la caminata hacia el campamento (unas 3 horas desde el aparcamiento de Ticlio) comencé a sentirme mal. La noche del jueves la pasé fatal: la falta de aclimatación, el stress o que se yo me hicieron recordar que con la altura no se juega (estábamos acampando a 4850 msnm).
La alarma sonó a las 5:30 am, había que levantarse. Como precaución solo desayuné pasas y un vaso de agua. Comenzamos el camino a la cumbre quince minutos antes de las 7. Primero había que llegar a un Abra y luego ahí decidir que acciones tomar.

Bonito Amanecer
Ya en el Abra a primera vista parecía sencilla la ascensión hasta me imaginé estar en casa ese mismo día.
Luego de ascender algunos metros en libre decidimos usar por seguridad todo el material de roca que habíamos traído. Y así largo tras largo (4 de 60 metros y 1 de 10 metros) llegamos a la cumbre alrededor de las 2 de la tarde del viernes 18 de junio. Una montaña más para AirePuro.

Tercer Largo
Como nada es perfecto, al descender el clima cambió y se desató una tormenta de nieve que en pocos minutos cubrió todo de blanco. Las cuerdas se enredaban al rapelear y jugaban con nuestra paciencia y el frío ya penetraba nuestra ropa.
Ya en tierra –y para no perder tiempo- el GPS nos guió hasta la carpa, solo quedaba descansar y seguir desconectado de la realidad aunque sea unas horas nada mas.
